Los músculos del suelo pélvico son los músculos que cierran por abajo la cavidad del vientre en los seres humanos.
Los músculos del suelo pélvico:
Ayudan a mantener la postura erguida. Actúan de forma coordinada con los músculos del abdomen, la espalda y la respiración. Mantienen la vejiga y el intestino en su lugar, así como el útero en el caso de las mujeres. Sostienen al útero y al feto durante el embarazo, facilitan el parto gracias a su flexibilidad, evitan la expulsión involuntaria de orina o heces (tanto en las mujeres como en los hombres) y son importantes para el placer sexual y el bienestar sexual (también en ambos sexos). Los músculos del suelo pélvico trabajan de forma inconsciente, pero también pueden ejercitarse y fortalecerse de forma sencilla para mantener su elasticidad y flexibilidad.
Mujeres
Durante el embarazo, los músculos del suelo pélvico mantienen en su sitio el útero con el bebé. Durante el parto se dilatan mucho para ayudar a nacer al bebé. Por eso, después del parto es necesario ejercitarlos para que recuperen su fuerza y flexibilidad. La comadrona o el médico podrán aconsejarle cómo hacerlo.
Contraer y relajar conscientemente los músculos del suelo pélvico durante las relaciones sexuales puede permitirle alcanzar un mayor placer. Es posible que también su compañero sienta más placer.
A veces, antes de las relaciones sexuales o durante estas puede suceder que los músculos del suelo pélvico se contraigan con tanta fuerza que la vagina se estreche demasiado. En ese caso, la entrada del pene en la vagina resultará muy dolorosa o incluso imposible. Si esta situación le resulta familiar, intente averiguar qué es lo que hace que sus músculos se contraigan tanto. Puede ser útil hablar de ello con su compañero, pero también puede pedir consejo a su ginecólogo o ginecóloga.
Hombres
En los hombres, los músculos del suelo pélvico ayudan a lograr y mantener la erección.
Die Beckenbodenmuskeln sind die Muskeln, die beim Menschen den unteren Bereich des Bauchraumes abschließen.
Die Beckenbodenmuskeln unterstützen die aufrechte Haltung des Menschen. Sie arbeiten zusammen mit den Bauch-, Rücken- und Atemmuskeln. Sie halten die Blase und den Darm am richtigen Platz. Bei Frauen stützen sie die Gebärmutter und während einer Schwangerschaft auch das Baby. Durch ihre Dehnbarkeit erleichtern sie die Geburt. Sie helfen, Urin und Kot zurückzuhalten und spielen eine Rolle für das sexuelle Vergnügen und das sexuelle Wohlbefinden. Die Beckenbodenmuskeln arbeiten meist unbewusst. Sie können aber auch einfach trainiert und gestärkt werden. Dadurch bleiben sie elastisch und flexibel.
Frauen
Während der Schwangerschaft halten die Beckenbodenmuskeln die Gebärmutter mit dem Baby an ihrem Platz. Während der Geburt dehnen sich die Beckenbodenmuskeln stark. Sie helfen damit dem Baby bei der Geburt. Nach der Geburt müssen die Muskeln trainiert werden, damit sie wieder stark und flexibel werden. Eine Hebamme oder eine Ärztin/ein Arzt kann Sie beraten und Ihnen Tipps geben.
Wenn Sie Ihre Beckenbodenmuskeln während sexueller Aktivitäten bewusst entspannen und wieder anspannen, kann dies Ihr sexuelles Wohlbefinden und Ihr sexuelles Vergnügen steigern.
Manchmal spannen sich die Beckenbodenmuskeln vor oder während sexueller Aktivitäten so stark an, dass die Vaginalöffnung sehr eng wird. Das kann Schmerzen verursachen oder das Einführen von Fingern, Sexspielzeug oder eines Penis erschweren oder unmöglich machen. Wenn Sie solche Situationen kennen, versuchen Sie herauszufinden, was dazu führt, dass Ihre Muskeln so angespannt sind. Ein Gespräch mit Ihrer Partnerin oder Ihrem Partner kann helfen. Sie können auch Ihre Gynäkologin oder Ihren Gynäkologen um Rat fragen.
Männer
Die Beckenbodenmuskeln unterstützen beim Mann die Erektion und helfen, sie zu halten.